Esta sí que es la Reina de todas las Etapas.
Llego al collado con 1h de margen, hay un avituallamiento "express" de 1 botella por persona y me dejo llevar camino arriba. Hay 500m de desnivel, que calculo hacer en 1h y me voy cruzando con los que ya regresan; entre ellos a Sam y Rober.
Se nota ya mucho la falta de oxígeno, el cansancio, las horas de esfuerzo y aunque la pendiente es tendida, se hace muy pesado continuar. Pero estando tan cerca, sabes que es cuestión de no pensarlo mucho y seguir caminando. Es mucho peor cuando te quedan 3 o 4 horas pode delante y ya lo estás pasando mal. Ahí, manda la cabeza. Y cuando estás en ese momento, hay que buscar el porqué estás allí y porqué quieres seguir. Para mi es un asunto de Compromiso contigo mismo, con que es algo que llevas tiempo persiguiendo, que sabías que te llevaría un buen esfuerzo, y que ahora no vas a dejar de hacerlo porque efectivamente te supone ese gran esfuerzo. Creo que es más mental que físico. El físico te puede hacer ir 30' o 2h más de prisa, pero sin capacidad de sufrimiento, no serías capaz de hacerlo a un ritmo o a otro.
Y tras una zeta y un falso llano, ahí está el arco de fin de subida. Hace frío por la altura, pero no porque las condiciones sean malas. Saco fotos, unas cuantas, como algo, bebo coca-cola y no me despisto mucho porque me quedan 3h30' de margen para llevar a meta y en esta carrera nunca puedes hacer cálculos. Espectacular el paisaje.
Deshago el camino andado hasta el collado y de ahí rodeamos el macizo por el lado francés. Efectivamente, la bajada es otra vez infernal. Llevo una moto de la organización delante de mi y ni él puede bajar ciertas zonas. Se tiene que bajar y pasar escalones casi tirando la moto delante de él.
Apenas hay transición a zona de pista y ya me las prometo muy felices pensando en que apenas queda por delante una bajada fácil, el telecabina y unos cuantos de cientos de metros de desnivel hasta Sestriere, cuando las marcas me llevan a un cañón encajonado y con escaleras artificiales. Coincido en ese tramo con tres "chiquitos vascos". Las típicas marcas de la carrera con la IB unidas y las cintas azules han desaparecido y empezamos a dudar que sea el camino correcto, más si cabe cuando el día anterior no se dijo nada de esa zona en el briefing. Seguimos descendiendo metros, nos encontramos un puente "tibetano" metálico que afortunadamente no hay que pasarlo y vamos pasando de pasarela en pasarela y cruzando el torrente de un lado a otro, una y otra vez. Uno de los vascos empieza a entrar en "crisis" pensando que estamos fuera de track. Reconozco que yo ya pierdo la esperanza de llegar en hora si efectivamente nos hemos equivocado, porque seguimos sin ver más marcas que algún punto naranja. Pero al poco de salir del cañón vemos una cinta azul y recobramos el aliento.
Solo nos queda la cabina y algún rampón a Sestrieres. Llego finalmente en 11h, con un margen de 1h respecto al límite de tiempo.
Estoy molido.
Chema
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