domingo, 30 de julio de 2017

Etapa 7

Y llegó el último "pequeño" esfuerzo. La Iron está hecha, pero aún así hay que salir y dar pedales algo más de 4 horas y con el cuerpo ya del revés.



Me quedo con esta foto, que resume lo vivido y compartido durante 10 días, y mucho antes también con la preparación del viaje, y después con el regreso a casa; la entrada en meta con Sam y Rober; grandes compañeros y amigos.



Chema

Etapa 6

Esta sí que es la Reina de todas las Etapas.

Por una parte, nada más salir, tenemos que bajar los 4.000 escalones del Fenestrelle; de los cuales no creo que bajara montado más de 1.000. Las galerías oscuras, los escalones desiguales, la pendiente vertical, no tener escapatoria si tienes un tropezón, y sobre todo, no querer cagarla, hacen que tenga claro que no me voy a jugar un golpe (y gordo). Sin esa presión de haber querido bajar ciclando, llegamos a la carretera ya camino a las estaciones de ski donde subiremos primero en una cabina grande (donde cabemos unos 15 ciclistas y bicis) y más adelante en otra de 6 esquiadores donde solo cabemos 1 ciclista y 1 bici.







Nos tiran por las propias pistas de ski, de piedra suelta y verticales y pienso lo fácil que se me hace bajar con los skis puestos en la nieve, y tener la sensación de estar jugándome un guarrazo ahora que bajo en bici. Madre mía qué bajadas.










De ahí llegamos a la base de la subida del Chaberton, de 3.131m de altura. He pasado el primer punto de corte (12.00 en una de las sillas) y ahora tengo por delante el siguiente, que está situado en el collado previo a las últimas rampas del Chaberton, a 2.671m, y fijado a las 16.30 y partiendo de los 1.300m del avituallamiento. Tomo coca-cola, un par de plátanos y cargo bidón y mochila de agua para mentalizarme de lo que me queda por delante. Casi 1.800m de desnivel del "tirón". Reloj en mano empiezo a echar cálculos; tengo por delante 3h45 para llegar al collado. Los primeros cientos de metros me sirven de referencia para saber a qué ritmo voy subiendo y mal se me tiene que poner para llegar fuera de hora al corte. Pero para poner un poco de emoción, al echar la mano al bidón me percato que me lo he dejado en el avituallamiento. Hala, emoción, porque con el camel no llego al collado ni de casualidad. Paro en algún pequeño torrente a llenar, pero las últimas 2h no hay más agua en todo el camino. Afortunadamente, según se asciende, baja la temperatura y los chorretones de sudor van disminuyendo. Eso, y que desde un punto excesivamente temprano, me parece que con las piernas que llevo, el desnivel y la pista rota, me es imposible seguir ciclando. Pues nada, a "andar" con la bici hasta el "Charlestón" de las narices...

Llego al collado con 1h de margen, hay un avituallamiento "express" de 1 botella por persona y me dejo llevar camino arriba. Hay 500m de desnivel, que calculo hacer en 1h y me voy cruzando con los que ya regresan; entre ellos a Sam y Rober. 

Se nota ya mucho la falta de oxígeno, el cansancio, las horas de esfuerzo y aunque la pendiente es tendida, se hace muy pesado continuar. Pero estando tan cerca, sabes que es cuestión de no pensarlo mucho y seguir caminando. Es mucho peor cuando te quedan 3 o 4 horas pode delante y ya lo estás pasando mal. Ahí, manda la cabeza. Y cuando estás en ese momento, hay que buscar el porqué estás allí y porqué quieres seguir. Para mi es un asunto de Compromiso contigo mismo, con que es algo que llevas tiempo persiguiendo, que sabías que te llevaría un buen esfuerzo, y que ahora no vas a dejar de hacerlo porque efectivamente te supone ese gran esfuerzo. Creo que es más mental que físico. El físico te puede hacer ir 30' o 2h más de prisa, pero sin capacidad de sufrimiento, no serías capaz de hacerlo a un ritmo o a otro. 

Y tras una zeta y un falso llano, ahí está el arco de fin de subida. Hace frío por la altura, pero no porque las condiciones sean malas. Saco fotos, unas cuantas, como algo, bebo coca-cola y no me despisto mucho porque me quedan 3h30' de margen para llevar a meta y en esta carrera nunca puedes hacer cálculos. Espectacular el paisaje. 





Deshago el camino andado hasta el collado y de ahí rodeamos el macizo por el lado francés. Efectivamente, la bajada es otra vez infernal. Llevo una moto de la organización delante de mi y ni él puede bajar ciertas zonas. Se tiene que bajar y pasar escalones casi tirando la moto delante de él. 

Apenas hay transición a zona de pista y ya me las prometo muy felices pensando en que apenas queda por delante una bajada fácil, el telecabina y unos cuantos de cientos de metros de desnivel hasta Sestriere, cuando las marcas me llevan a un cañón encajonado y con escaleras artificiales. Coincido en ese tramo con tres "chiquitos vascos". Las típicas marcas de la carrera con la IB unidas y las cintas azules han desaparecido y empezamos a dudar que sea el camino correcto, más si cabe cuando el día anterior no se dijo nada de esa zona en el briefing. Seguimos descendiendo metros, nos encontramos un puente "tibetano" metálico que afortunadamente no hay que pasarlo y vamos pasando de pasarela en pasarela y cruzando el torrente de un lado a otro, una y otra vez. Uno de los vascos empieza a entrar en "crisis" pensando que estamos fuera de track. Reconozco que yo ya pierdo la esperanza de llegar en hora si efectivamente nos hemos equivocado, porque seguimos sin ver más marcas que algún punto naranja. Pero al poco de salir del cañón vemos una cinta azul y recobramos el aliento. 

Solo nos queda la cabina y algún rampón a Sestrieres. Llego finalmente en 11h, con un margen de 1h respecto al límite de tiempo. 

Estoy molido.

Chema


Etapa 5

No hay Etapa en la IronBike que no sea "Etapa Reina", y esta es otra de ellas.

Con una distancia de 80km y un desnivel 4.000m, la mayor dificultad la vamos a encontrar en la subida al Colle Albergian; un paso entre valles a más de 2.600m de altura y al que deberemos llegar porteando la bici durante 10km y superando 1.300md+.

La salida desde Pramollo se hace por pista asfaltada y pista de tierra, remontando el final del recorrido del día anterior, y volviendo a subir la carretera que ayer bajamos. Ya son seis días de carrera y no subimos ágiles, pero hacerlo por carretera es más agradable que por pistas rotas.

Enlazamos a través de tramos de sube-bajas hasta llegar al avituallamiento e inicio de la cronometrada a 1.370m de altura. De ahí hasta el Colle Albergian, ya será entero de porteo (al menos para mi; los hay quien hacen zonas montados... y no pocas).

El sendero remonta el río que proviene de una gran cascada. La magnitud del circo superior ya asusta cuando piensas que deberás dejarlo atrás; se ve demasiado lejos y demasiado alto, y apenas estará a 2.000m de altura.



Al ser salidas invertidas, en esta zona me adelanta la cabeza de carrera; primero Joan Pons y Joseba Albizu y un poco después Milton Ramos. Sorprendente cómo suben ciclando por donde a mi me cuesta subir andando.

Alterno empujar la bici un rato, y llevarla encima otro; todo en función de si hay muchos escalones o bien puede rodar fácil. 3h30' después, llego al Colle en el que sopla un viento de culo tremendo. La bajada no parece fácil y los primeros tramos prefiero hacerla desmontado. Según va avanzando, se va convirtiendo en senderos más ciclables con menos riesgos y "disfrutones". De ahí al avituallamiento y final de la parte cronometrada. Me han sobrado 2h30' sobre el tiempo máximo.





Pero aún queda fuera ya de tiempos, llegar al Refugio de Selleries a 2.000m de altura y superar 800m de desnivel, que no hacen ni pizca de gracia. Al menos pasamos por algún bonito pueblo de montaña como el de la foto.



 










Lo más interesante es que tendremos visión de la Fortaleza por la que bajaremos al día siguiente (Fenestrelle), con sus famosos 4.000 escalones. Según la wikipedia, la segunda construcción más grande después de la Muralla China.








Atrás dejo el macizo que crucé hace unas horas y su Colle Albergian (al fondo en la foto)

11h después de haber salido de Pramollo, llego a meta. Otra paliza, y el día de mañana es incluso peor. El Refugio está muy bien cuidado, y aunque dormiremos en las tiendas, contamos con ducha de agua (ahora caliente, ahora fría), lavabos y wc, así como cena caliente. 

Afortunadamente, la noche es agradable, despejada y poco ventosa. 

Otro día más a la saca. La mejor sensación de cada día es el momento de verte ya tumbado y metido en el saco, cuando ya ha pasado la intensidad de la jornada y ya puedes por fin relajarte.

Chema



miércoles, 26 de julio de 2017

Etapa 4

84km en 10h y 4.000md+

Seguimos sumando etapas. La de ayer me pareció extremadamente dura. Aquí no hay una fácil.

Dos primeros puertos con desniveles bestiales tanto en asfalto como en pistas. 

El primero con bajas a rápida por pista.

El segundo con un último tramo de 1h (+-) de porteo y otros 40' bajando andando.

Subida en silla para hacer un bike park con mucha precaución y bajada rápida por carretera para enfilar el último puerto con 800md+, con mucha fatiga. Llegada al pueblo por senda rocosa que tras 10h de bici y quinto día, se hace peligrosa por cansancio.

Empezamos en 1h30' una etapa cuya dificultad está en un porteo portero de 1.000m de desnivel.

Chema

martes, 25 de julio de 2017

Etapa 3

Etapa de 88km y 3.100md+

Después de estar ayer a las puertas del fuera de control, hoy salgo sólo con la idea de no perder tiempos innecesarios y hacer mi particular crono de principio a fin.

La etapa tiene poco encanto. Una zona de pateo por una campa con pendiente  del 40% y la bici al hombro y el heli sobrevolando por encima (me recordaba Platoon), un cresteo y un single track por bosques de helechos que terminaba en pista rota de bajas al fin de la cronometrada y avituallamiento.

Zona de carretera para conectar con el siguiente puerto, que como casi todos no puede ser tendido, sino roto y con un buen desnivel. Pasamos por canteras donde los pepinazos son constantes, los Alpes desaparecen de repente mirando a la derecha y sólo se ve una meseta infinita. Pero la pista no deja de subir hasta los 1.600m donde se encuentra un avituallamiento y parada para repostar.

Voy muy bien de tiempo, como para que le sobren 30-40 minutos. Pero aquí todo es engañoso porque aunque las distancias sean cortas, los desniveles y bajadas no son predecibles. De hecho, al final me salen hoy 500m de desnivel positivo más que en el libro de ruta.

No pierdo tiempo y me voy bajando. Rober y Sam que me han cogido poco antes ya me alcanzarán.

A La primera curva para enfilar la bajada, meto el plato sin ver la corona que tengo montada (iba con la grande), se me atasca la cadena y me rompe la puntera del cambio.

Iba pensando ratos antes que en esta carrera, con el poco tiempo con el que llego a los cortes, una avería te deja fuera por lo que tardes en repararla. Y toma,  por pensarlo.

Llevo repuesto, y con la ayudade Loren y Sam hacemos la mecánica en pocos minutos, pero además de puntera también ha roto la guía de las pletinas del cambio, la funda del cable y la cadena de sale de la roldana inferior.

Ya vuelvo a estar al límite de tiempo. No puedo cambiar apenas ningún piñón y me quedan 23km y 500md+.

Me acompañan Rober y Sam para ayudarme con algún empujón y como precaución por si termina rompiendo del todo.

Cocinamos la subida con últimos 50m de desnivel con la bici al hombro y la bajada, como era de esperar es de patear. Se.me escapa el tiempo y al fin llegamos a la pista con 20' de tiempo para el corte.

Pienso que ya está hecho pero los km no se acaban y llegamos a la carretera sin ver el campamento. El cambio ya va bloqueado en una sola corona y me voy agarrando de Rober y Sam para llevarmás velocidad.

Los 20' se han esfumado y veo acercarse las 8h. Ya se ve el arco y el gps marca 7h55'. Madre mía, esto no puede ser bueno.

Entro en tiempo y mañana a por la cuarta.

Chema

lunes, 24 de julio de 2017

Etapa 2

Etapa que se planteaba tranquila. Los cojones 33.

Salimos a las 8.00 en orden inverso a la clasificación general para favorecer que Los participantes vayan lo más agrupados posible. De esta forma, me toca salir pronto porque voy como el 15 por la cola, de los apenas 75 en total que quedamos. Ayer fueron más de 10 los que quedaron fuera de carrera.

Se sale ya en subida para superar los 1.800m de desnivel que tenemos para llegar a los 3.000m del Colle di Bellino.

Poco que contar de la subida. Lo de siempre; asfalto, pista, pista rota, sendero y trepada al Bellino. Los 3.000 se notan en la respiración. No hace demasiado frío y después de hacer alguna foto, me bajo por la ladera con mas miedo que vergüenza y tratando de conseguir "flow" pero sin ganas de tener un susto.

Cuando quiero mirar el tiempo empiezo a dudar de que esté dentro del corte de 7h y poco a poco voy viendo que me voy a ir. Apenas llevo 8km/h de media y me queda  un puerto de 600md+ y si consiguiente bajada, que normalmente suele ser peor que el propio puerto, como así fue.

Para colmo el cambio se ha llevado un golpe con una piedra y no bajan bien las coronas. Tengo que ir jugando con él.

Al llegar al fin del collado veo 4h55' en el tiempo del gps y cuando empiezo la bajada me da que no llego. Escalones, raíces, zetas cerradas, palas verticales. Y sigo sin querer tener un susto, por lo que acompañado de Sam que me cogió al inicio de la trialera, hacemos mucho pateo.

Cuando por fin termina, tenemos un tramo muy rápido buscando la localidad de final de etapa Sampeyre, pero antes tenemos que hacer un bucle subiendo en un telesilla a 1.800m y de ahí una pista de  carretera hasta los 2.200m. En la transición hemos reparado el cambio y Sam me lleva con el gancho y animandome, pero voy con las patas tiesas y apenas llego al 160ppm con mucho sufrimiento. Ha sido más de 30' de dejarme el alma y justo al final nos engancha Rober. Ellos dos van con más tiempo de margen porque en la salida invertida iban detrás de mí.

La bajada es de 2.200m a 800m del pueblo de un tirón por senderos y trialeras. Toda la precaución que he tenido hasta ahora la dejo atrás y me tiro haciendo apenas 2 o 3 pies en toda la bajada. Rober me lva enseñando la trazada hasta quede va al suelo y sigo yo sólo. Sam se lo toma con más calma pero apenas llegará 1' después a meta. En la última pista de acceso no quiero  mirar el reloj porque sé que no he pasado el corte.

Ya en meta marca 7h08'. Con el palizón que me he dado y 8' tarde. Aunque la organización revisa el tiempo objetivo y el tiempo máximo porque se les ha ido de las manos y amplían el primero de 4h30 a 5h y el segundo de 7h a 8h. Seguimos dentro.

Mañana pinta mal, muy mal diría yo por el briefing de la organización. Pero el Ironbike es así. Día a día a ver hasta dónde se llega.

Chema

domingo, 23 de julio de 2017

Etapa 1

La Ironbike empieza su primera etapa hoy. 111km y 4.100md+.

Distancias y alturas habituales pero que hoy han parecido eternas y es que no estamos acostumbrados a ciertos tipos de recorridos.

La etapa tiene tres cotas.

La primera se gana por asfalto salvando casi 600m. Nada que reseñar. La bajada también por asfalto para encaminamos al primer plato fuerte.

Subida al Colle di Valscura de 2.520m. Primero por carretera de muy fácil rodaje. Luego la cosa se complica saliendo a pista pedregosa que nos lleva a un primer lago salida de ls crono.  Esa no va a ser mi guerra, sólo voy pensando en el tiempo de corte, que hoy está en 12h30'. Seguimos ganando altura hasta dar con un segundo algo alpino. El circo es una belleza y ua desde ahí hasta la cima tocaerá poretar la bici. Busco la posición mejor y a patear. No quiero dejar pasar la ocasión de sacar algún vídeo y foto, así que desengancho la gopro y me la llevo al maillot. Ya veremos cómo han salido. Han sido 1.800m de desnivel.

La bajada es infernal. 800m de desnivel que pierdo apenas ciclando algún tramos suelto. El resto a pata. Voy con zero "flow".

Los apenas 55km me han llevado 6 horas, y me empiezo a agobiar con el tiempo de corte en meta.

Avituallo en Roviera y buscamos la tercera cota del dia que sale de Sambuco.

1.400m de desnivel para llegar al Colle di Salsas Blancias. Parecería que estaba todo hecho pero el puerto ha sido terrorifico, inacabable, teniendo que hacer tramos a pata y penando como hacía mucho no penaba. Durísimo, racionando los geles y cogiendo agua de algún arroyo. Único sitio del día que he ido adelantando gente y es que las petadas han sido generalizadas.

Y como no, al finalizar y tras un llaneo en diagonal, última sorpresa del día con un último collado de regalo.

La bajada algo más sencilla que la anterior pero con mucha zona de pateo. No me quiero ir al suelo.

Al final llego a meta con poco mas de 11h y suficiente margen para el corte.

A ver qué tal recuperamos para mañana, con subida al Bellino,  de 3.000m

Chema

sábado, 22 de julio de 2017

Etapa Prólogo

Noche fría y húmeda; todo mojado al amanecer.

Nos acercamos al pueblo a desayunar aún con el plumas puesto y poco a poco va saliendo el sol prometiendo un día agradable.

La mañana la pasamos organizando bicis; haciendo la acreditación; dejando las bicis en el camión que las llevaría a Temde, escuchando el briefing y yendo a comer pronto, pues había que estar en La estación del tren a las 15.00 para desplazarnos a hacer la salida del prólogo desde Francia.

Hay retraso en el tren y finalmente la salida se retrasa a las 17.00; Prólogo de 39km y 1.500md+.

La etapa tiene un tiempo objetivo de 3h y un máximo de 4h. Si te pasas de ahí,  10.000 puntos y fuera de carrera.

Se da la salida tras una pequeña ceremonia y salimos en la Ironbike 2017. Mucho calor al principio pero la altura (que llegaremos por encima de 2.000m) y la tarde harán refrescar más adelante bastante.

Y a los 400m de salir, se enfila el puerto del dia y por delante 1.200m de desnivel sin descanso. La semana de no haber salido en bici, el viaje, el cierto estress gace que el lleve el corazón por las nubes.

Yo que quería regular y me encuentro muy por encima de 170ppm desbocadas y perdiendo sitio en carrera sin remedio.

Estas salidas ya sé que no me van, y carreras de menos de 6h tampoco, por lo que lo único que se puede hacer es pasar la etapa sin quemarse y esperar que pasen los días y el personal se calme y vayan para atrás.

A 2.000 el paisaje es tremendo y apenas estamos en zonas demasiado marítimas.  Fortificaciones y bunkers enseñan restos de la Segunda Guerra Mundial.

La Iron nos enseña las primeras bajadas espectaculares donde no me juego ni media. Senderos,  bosques, raíces, escalones, ibones, pistas de ski peligrosas por la grava...

Algún sube-baja intermedio y finalmente meta en 2h54'. Dentro del tiempo objetivo.

Poco cansado aparentemente. Veremos mañana con 110km y 4.000md+. Al menos, el tiempo está siendo estupendo. A disfrutar.

Chema

miércoles, 19 de julio de 2017

Vértigo

WWW.IRONBIKE.IT

Hace ya unos años Iñaki Miravalles me hablaba, no recuerdo si tras una Pedals en Vielha o días después en Madrid, de una Locura de Carrera en los Alpes Italianos llamada IronBike. Locura por el tipo de prueba; una semana de MTB con subidas a collados de más de 3.000m de altura, bajadas imposibles y un ambiente alpino inigualable.

Durante estos años la idea ha ido rondando la cabeza, hasta que el año pasado, compartiendo charlas con Javi Jevy, Roberto y Sam, nos fuimos postulando como candidatos.

Finalmente este otoño nos pusimos de acuerdo Roberto, Sam y yo y decidimos apuntarnos según salieron las inscripciones en Otoño. Javi dice no sé qué de una boda (la suya) y que nos dejaba solos, aunque su puesto lo ocupará Jorge, quien según Rober tiene 100% de fiabilidad en No Acabar carreras. Habrá que verlo.

En mi caso, un año más, cuento con la confianza y ayuda de Nacho Arribas de Verifica. Mil gracias Nacho y Julio por facilitarlo.

Decidimos desde el principio contar ayuda en la carrera, y acudimos a Fátima Blazquez, quien nos proporciona las Inscripciones y los Servicios de Masajes y Logística.

Posteriormente, y a pocos días de empezar la prueba, cerramos también la colaboración de Miki como mecánico de los cuatro, cubriendo su inscripción y acordando una remuneración por la ayuda. Fundamental el soporte mecánico en una prueba así.

Vértigo hoy, el día que salimos camino primero de Mutriku a recoger a Jorge y mañana viernes ya para Italia en la Furgo de Roberto.

Vértigo porque no creo que para esta prueba se esté preparado por muchos kilómetros que hayamos hecho este año, porque 8 días de alta montaña son palabras mayores, por las subidas, las bajadas, las noches en tienda, los 10 días fuera de casa y lejos de la familia. 

600KM, 24.000md+ y 8 días de carrera

El formato de carrera es diferente al de otras pruebas. Tramos cronometrados donde el primero puntúa "cero" y los demás se les añaden puntos en función de la diferencia de tiempos sobre el ganador. A parte, para poder continuar en carrera y ser "finisher" existe otra puntuación adicional tomando como referencia el "target time" y el tiempo máximo. La desviación sobre el target time supone sumar puntos, que se van acumulando en cada etapa y que superado cierto número, te deja fuera de carrera. Si en alguna etapa superas el tiempo máximo, estás fuera de considerarte "finisher".

22 de julio - Prólogo - Tenda (FR) - Limone Piemonte [38 km, 1550m d+]
23 de julio - Etapa 1 - Limone Piemonte - Acceglio(Cn) [111km 4193m d+]
24 de julio - Etapa 2 - Acceglio - Sampeyre(Cn) [68km 2840m d+]
25 de julio - Etapa 3 - Sampeyre – Bobbio Pellice (To) [90 km 2640 m d+]
26 de julio - Etapa 4 - Bobbio Pellice – Pramollo (To) [84 km 4602 m d+]
27 de julio - Etapa 5 - Pramollo – Refugio Selleries  [85 km 3840 m d+]
28 de julio - Etapa 6 -  Ref. Selleries – Sestriere [83 km 3200 m d+ ]
29 de julio - Etapa 7 - Sestriere – Sauze d’Oulx [40 km 1500 m d+]

La temporada la planifiqué para no correr los primeros meses del año en el Circuito de Maratones de Madrid, y hacerlo a partir de Abril en carreras más largas; el Somontano (100km), los tres días de la Imperial en El Escorial, Soplao 165km (bajando de 9h, y con sabor agrio por haber roto el rodamiento de la biela y sensación de poder haberme acercado a las 8h30), Gigante de Piedra (yendo muy fácil y retirada en el km 160 por caída y luxación de un dedo y gran susto), QH de Carretera 200km en 6h36' (con la mejor 1h30' del año subiendo Portalet y sacando un tiempo no esperado), y Pedals de Foc 213km y 6.200md+ bajando de 14h (con ultimas tres horas infernales por el mal tiempo, lluvia, frío, barro, viento, niebla y cansancio). 

Quizá me ha sobrado la Pedals, que me ha condicionado demasiado el último mes antes de la Ironbike y que tras ella no he tenido buenas piernas y me he notado muy fatigado. Veremos cómo reacciona el cuerpo el sábado.

El objetivo está claro; terminar; solo terminar me parece algo impensable ahora mismo y volver entero a casa. Muchas dudas. A tomárselo con mucha tranquilidad, disfrutar de los impresionantes paisajes, de los collados, de cada pedalada y de cada paso porteando la bici. 

Experiencias como esta, se viven pocas veces, y estamos a dos días de estar en la línea de salida.

Chema